Salsa de espinacas para pasta

Para celebrar el día de San Patricio y el color verde tan característico de este día, ¡vamos a preparar una salsa de espinacas rica rica!

Esta primera receta salada en realidad es una receta que he descubierto hace relativamente poco. No es mía… es de Javi, pero… ¡¡está tan rica que hay que compartirla!!

Vale para acompañar todo tipo de pastas, aunque mi plato favorito es la de los tortellini de queso y carne con esta salsa.

Es sencillísima, bastante rápida de hacer y necesitamos muy pocos ingredientes… ¿qué más podemos pedir? ¿Verdura?¡¡Pues es su ingrediente principal!!

Mira que no soy  amante de las espinacas (aunque es de las verduras que menos me disgustan) pero así, mezcladas con la pasta, están de vicio.

Pasta con espinacas

Pasta con espinacas

Para hacer salsa para 2/3 personas necesitamos:

  • Una bolsa de espinacas frescas listas para usar.
  • 1 brick pequeño de nata para cocinar.
  • Queso parmesano rallado para pasta.
  • Media cebolla mediana.
  • 1 ó 2 dientes de ajo.
  • Una pizca de sal.
  • Chorreoncito de aceite de oliva.

Picamos el ajo y la cebolla en trocitos pequeñitos y reogamos en una sartén grande (donde echamos el chorreón de aceite).

Cuando esté suave (sin llegar a dorar demasiado), vamos añadiendo poco a poco los puñados de espinacas. A medida que vayan reduciendo el tamaño, vamos añadiendo hasta incluir toda la bolsa. No os preocupéis si al principio parecen un montón, luego reduce y quedan en “ná y menos”.  Para ayudar a reducir, echamos un poquitín de sal (poquita, ¿eh?)

Cuando hemos rehogado bien las espinacas, añadimos la nata y cuando reduzca un poco añadimos el queso (al gusto, pero sin pasarnos porque si no, quedaría la salsa apegotonada).

Mientras, hervimos en una olla la pasta que queramos (vale cualquiera) y al final, mezclamos todo.

Es uno de mis platos fijos en el plan semanal (que últimamente me he propuesto cumplir) y la verdad, es un gusto cuando veo que tocan. ¡Por cierto! Podéis cambiar el queso parmesano por cualquier otro que os guste (con roquefort queda también de escándalo).

Prometo hacer más fotos y añadirlas cuando la vuelva a hacer.

Ya me contaréis…

😉

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Algo rápido, ligero y delicioso ( II ): ¡Cinnamon rolls “express”!

Esta es la segunda entrega de “recetas rápidas, buenas bonitas y sabrosas” con hojaldre.

El rollo de canela (también llamado pan de canela o espiral de canela) es un pan dulce creado en la década de 1920. Si bien el rollo de canela era conocido desde la segunda mitad del siglo XIX, sólo era horneado en hogares con suficientes recursos económicos, por el coste de sus ingredientes.
Terminada la I Guerra Mundial, y la existente escasez de harina refinada, azúcar y canela, aparecieron en las pastelerías nuevos tipos de pan dulce. El rollo de canela no debe ser confundido con el Wienerbrød. Sigue leyendo

Algo rápido, ligero y delicioso ( I ): ¡Palmeritas!

Reconozco que ando un poco parada en cuestión de experimentación de nuevas recetas (y eso que tengo ingredientes nuevos de Bruselas). Pero llegó el fin de semana y, como me gusta tanto tener algo dulce para las meriendas o el cafelito de después de comer, decidí que tenía que hacer algo fácil y rápido.

Como tenía un paquete de hojaldre congelado desde hace bastante tiempo decidí que era el momento perfecto para darle utilidad. Como he desvelado, lo compro congelado. Todavía no me he lanzado a hacerlo yo misma (la verdad es que no me atrae mucho la idea…) pero no descarto que cualquier día me lance a ello. Sigue leyendo

Y… ¡¡llegó el momento de los bizcochones!!

¿Qué es una casa sin un bizcochón de vez en cuando? Ya sean caseros, semi caseros o prefabricados todos hemos tenido en algún momento de nuestras vidas un antojo de ataque sin control…

Los bizcochos, las magdalenas y la masa de croquetas recién hecha son de mis vicios que deben disfrutarse tibios… Me encanta estar en la cocina cuando mi madre saca un bizcocho del horno y decirle a modo de metralleta: “¿Cuándo lo vas a desmoldar? ¿Se puede comer yaaaa?” y así hasta provocarle una sonrisa… (cosa que pasa muy rápido, ains, más bonita ella…).
 
Eso si… reconozco que todas las madres y abuelas de este mundo tienen razón… ¡¡si no los dejas enfriar, te pueden sentar mal!! Sí, vale… me ha pasado… pero me da igual… me arriesgaré… (aunque cada vez como trozos más chicos de primeras… y me pego los atracones cuando están fríos del todo). Sigue leyendo

Haciendo honor al nombre del blog: Magdalenas “Abuela Magdalena”

¡¡Hola a todos!! Hoy os descubro parte del pastel y uno de los porqué del nombre del blog… Mi Abuela de Cádiz no sólo hacía Magdalenas, sino que también se llamaba Magdalena.

Hay cosas que no olvidaré de ella y sólo os contaré dos (de momento), el tintineo de sus llaves al entrar en casa diciendo “Magdaleeenaaaassss” y esas llamadas sobre las dos de la tarde breves y concisas que sólo contenían una palabra “Patatitaaaas”. Ains… ¡¡qué recuerdos!!
 
Pero bueno, vamos a lo que vamos, que si no me lío. Hoy toca receta familiar, de las toda la vida y de las que todos en mi familia queremos tener apuntada por algún lado y yo, voy a compartir con todos vosotros.