Tarta “Huesitos”

Esta tarta se está haciendo muy popular entre los niños y no tan niños. De pequeña, reconozco que esta barrita de chocolate era una de mis favoritas y con la edad… se va perdiendo (también me chiflaban los Mars… y uno de higos a brevas cae en mis manos y… ¡a mi estómago!).

La cosa es que hace tiempo, comprando en un supermercado, una amiga nos tuvo mirando TOOOOODOS los paquetes de obleas que había porque tenía que hacer una tarta que había probado y que estaba increíble. Ni ella había oído hablar de ella hasta ese momento, ni yo hasta que me puso a mirar y remirar los paquetes para encontrar el menos destrozado. Sigue leyendo

¡¡Bienvenida a casa!! ¡¡Ya tengo mi KitchenAid!!

¡¡Ya tengo mi KitchenAid!!

¡¡Ya la tengo!! ¡¡Ya la tengo!! ¡¡Ya la tengo!!
Después de un par de años y pasando por todas las etapas posibles:
“No creo que sea para tanto”, “Oye, pues es bonita”, “¿Qué color escogería en el caso de comprarla?” “¡¡Qué bien me vendría!!” “¡LA NECESITO!”
por fin llegó la última fase: ¡¡YA ES MÍA!!
 
Yo y mi cara de felicidad
 

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Scrapbook o como reconciliarse con las manualidades a “la vejez”

¡¡Holaaaaa!!

Aunque me quedan muchas cosas por enseñaros, hay algo que me está rondando por la cabeza desde hace tiempo y es mi relación “odio-odio” con las manualidades.Sí sí, habéis leído bien…No sé si por mi impaciencia, mi falta de imaginación en ese campo o mis manos de trapo, pero es bien cierto que las manualidades nunca se me han dado bien. De pequeña era lo más torpe del mundo mundial (aunque siempre he adorado las mil y una cosas que se pueden encontrar en una tienda de Cádiz que se llama Maspapeles).Sudaba la gota gorda con esas clases que todo el mundo adoraba. A ver, pasármelo me lo pasaba bien, pero los resultados… psé. Aún así, mis padres SIGUEN teniendo el cuadrito de escayola pintado a mano y una mini hucha con forma de cerdito en alguna estantería de cristal del salón de casa. (Eso es amor incondicional y lo demás son tonterías).Tengo un par de amigas que son las McGivers de la imaginación a la hora de reciclar y tunear cuadros, botes y todo lo que se les cruce por la mente y por las manos… pero yo… soy ligeramente cuadriculada… HASTA AHORA.Con EntreMagdalenas me he tenido que poner las pilas y, tengo que reconocer que mis múltiples bicheos en Internet, me han ayudado a reconciliarme con esa asignatura pendiente…¡¡Ahora soy adicta al Scrapbook!!

Surtido de tabletas de chocolate y más…

… creo que me volví un poco loca…

Últimamente, cada vez que voy a Santiago de Compostela tengo un gran problema. Ande por donde ande siempre termino en la puerta de Casal Cotón Chocolat. Esta pequeña tienda que está en la c/ Franco es, hablando con sinceridad, mi perdición.
 
Si no os habíais dado cuenta, me encanta el chocolate. Y esta tienda es de mis favoritas.
 
Además de la calidad de los productos, la presentación es muy cuidada. Como veis, busco en las cosas que compro lo mismo que yo intento ofreceros: calidad y mimo en la presentación. Sigue leyendo